► FC: Claire Holt
► EDAD: +1000 años (18 aparentes)
► ESPECIE: Vampira Original
► OCUPACIÓN: Noble (1000-1700), enfermera (1919), estudiante de instituto y guardiana de Hope.
► RESIDENCIA: Ambulante
► FORTALEZAS: Se caracteriza por su astucia y tenacidad. Sabe perfectamente cuáles son sus puntos fuertes y no duda a la hora de sacarles partido, especialmente en lo que a la protección de su familia se refiere. También se muestra leal a sus propios principios y a quienes considera que debe serlo. A pesar de la dura y fría fachada que muestra, hace gala de fuertes sentimientos.
► DEBILIDADES: Es testaruda, caprichosa, rencorosa y vengativa; y aunque cada vez muestra menos dichos rasgos, aquellos que no la conocen a fondo solo son capaces de acceder a su lado más oscuro y negativo. A pesar de que el amor y el deseo de formar una familia propia han sido siempre sus mayores debilidades, la protección de su familia se alza como su principal talón de Aquiles.
► CONEXIONES:
Mikael (padre)†, Esther Mikaelson (madre)†, Klaus Mikaelson (hermano), Elijah Mikaelson (hermano), Kol Mikaelson (hermano), Finn Mikaelson (hermano)†, Henrik Mikaelson (hermano)†, Freya Mikaelson (hermana), Dhalia (tía)†, Hope Mikaelson (sobrina y protegida).
Otras conexiones: Aurora De Martel (enemigas / primera convertida por Rebekah), Tristan De Martel (enemigo), Lucien Castle (enemigo)†, Hayley Marsall (amiga y familia), Camille O'Connell (aliada), Davina Claire (aliada), Marcel Gerard (expareja), Katerina Petrova (enemiga), Damon Salvatore (viejo romance), Stefan Salvatore (expareja), Matt Donovan (viejo romance y amigo).
Más que un sueño
▬
-Nunca un sueño fue tan vivo, ni una despertar tan inerte. Camino sin moverme y miro sin ver, pues mi cuerpo no acompaña a mi ser en ningún momento.
Como cada día desde que habito la Chambre de Chasse, me aproximo a uno de los blancos arcos que delimitan el jardín de la casa que me ha liberado; una estructura que, al mismo tiempo, me mantiene prisionera del mundo exterior. No tardo tampoco en clavar las azules pupilas en un punto exacto del horizonte; un espacio en el que, crepúsculo tras crepúsculo, me pierdo en mis pensamientos. Permitiendo que la caída del sol marque un severo contraste con mi ya de por sí pálida tez, y que tiña de un ligero matiz carmín una de las suaves y oscuras sedas con las que Freya ha tenido a bien llenar mi dormitorio en su creación de aquella proyección astral, traigo la imagen de Nik a mi cabeza.
Mi hermano se ha sacrificado para salvarnos la vida a todos, convirtiéndose, inesperadamente, en el ancla de nuestra existencia. Tal acto le ha valido, al menos para mí, la enmienda de todas las disputas que hemos mantenido desde nuestra conversión; y del mismo modo, ha condenado cada uno de los movimientos que ha realizado el nuevo Rey de Nueva Orleans para con los Mikaelson.
En un principio, entendí su apego a Davina... por el mismísimo Diablo, ¡si hasta yo misma protegí a esa niña del híbrido cuando quiso matarla! No puedo tolerar, sin embargo, que haya expuesto a Elijah y a Kol a un mordisco que no tenía ni una sola posibilidad de ser curado en el lapso de tiempo proporcionado. Elijah, aquel por quien fui capaz de volver a Nueva Orleans, y Kol, aquel a quien prometí no dejar el frágil cuerpo humano del que, por designios del destino, una vez tuve que hacer uso. El Marcel que yo conocía nunca se habría transformado en lo que más odia ser.
Ahora, más que nunca, mi familia lo es todo. Y mi sobrina Hope, nuestra única esperanza. Por y para siempre.-
Como cada día desde que habito la Chambre de Chasse, me aproximo a uno de los blancos arcos que delimitan el jardín de la casa que me ha liberado; una estructura que, al mismo tiempo, me mantiene prisionera del mundo exterior. No tardo tampoco en clavar las azules pupilas en un punto exacto del horizonte; un espacio en el que, crepúsculo tras crepúsculo, me pierdo en mis pensamientos. Permitiendo que la caída del sol marque un severo contraste con mi ya de por sí pálida tez, y que tiña de un ligero matiz carmín una de las suaves y oscuras sedas con las que Freya ha tenido a bien llenar mi dormitorio en su creación de aquella proyección astral, traigo la imagen de Nik a mi cabeza.
Mi hermano se ha sacrificado para salvarnos la vida a todos, convirtiéndose, inesperadamente, en el ancla de nuestra existencia. Tal acto le ha valido, al menos para mí, la enmienda de todas las disputas que hemos mantenido desde nuestra conversión; y del mismo modo, ha condenado cada uno de los movimientos que ha realizado el nuevo Rey de Nueva Orleans para con los Mikaelson.
En un principio, entendí su apego a Davina... por el mismísimo Diablo, ¡si hasta yo misma protegí a esa niña del híbrido cuando quiso matarla! No puedo tolerar, sin embargo, que haya expuesto a Elijah y a Kol a un mordisco que no tenía ni una sola posibilidad de ser curado en el lapso de tiempo proporcionado. Elijah, aquel por quien fui capaz de volver a Nueva Orleans, y Kol, aquel a quien prometí no dejar el frágil cuerpo humano del que, por designios del destino, una vez tuve que hacer uso. El Marcel que yo conocía nunca se habría transformado en lo que más odia ser.
Ahora, más que nunca, mi familia lo es todo. Y mi sobrina Hope, nuestra única esperanza. Por y para siempre.-