◦◦◦◦◦◦⇝ Página de Freya Mikaelson ⇜◦◦◦◦◦◦




► FC: Riley Voelkel.

► EDAD:

► ESPECIE:

► OCUPACIÓN:

► RESIDENCIA:

► FORTALEZAS:

► DEBILIDADES:

► CONEXIONES:

-pendiente-
© HARDROCK





pérdidas y prisiones
▬

Los gritos de Niklaus componían la singular banda sonora del complejo de los Mikaelson, arremetiendo contra Freya para que devolviese a la vida a su hermano. Pero el híbrido original no podía ejercer sobre ella más presión de aquella a la que la propia bruja se sometía a sí misma. Al poco de ser liberada de su prisión, había visto a su padre, su héroe, morir. No mucho después le había llegado el turno a Finn, su hermano predilecto y mejor amigo cuya alma había descansado en el colgante que reposaba sobre la mesa frente a ella.

El mismo colgante que, deseaba con todas sus fuerzas pese a dudar de ello, escondía en lo más recóndito de su ser al noble de los Originales. Tras cinco años que se sumaban a un milenio de soledad, Freya no estaba preparada para asumir otra pérdida. Las ojeras se marcaban en la tez de una bruja para la que la carga de Atlas sería liviana, como el soplón de una mafia, anunciando las horas de sueño a las que no le había importado renunciar.

Cuando se trataba del “Siempre y para siempre” por el que se regían los Mikaelson, todo lo demás pasaba a un segundo plano. Así había sido con Davina y así no había dejado de ser con Keelin de un modo u otro desde que la mujer lobo entrase en su vida. Pronunció de nuevo el hechizo. No había nada. A petición de Niklaus, aun estando devastada por los resultados, cerró los ojos focalizando las escasas energías que le quedaban.

En pleno proceso sintió una mano pequeña posarse sobre su hombro. Entonces ocurrió. Metálica, distorsionada y lejana como si estuviera hablando a través de un walkie-talkie con señal nimia, la voz de Elijah se manifestó en los oídos de Freya antes de que la rubia abriese los ojos sin dar crédito a lo sucedido y mirase a su sobrina.
© HARDROCK