◦◦◦◦◦◦◦◦◦◦◦⇝ Página de Elijah Mikaelson ⇜◦◦◦◦◦◦◦◦◦◦◦




► FC: Daniel Gillies.

► EDAD: +1000 años.

► ESPECIE: Vampiro Original.

► OCUPACIÓN: Noble / Fundador y líder de "The Strix" / Historiador (todas anteriormente).

► RESIDENCIA: Nueva Orleans.

► FORTALEZAS: Su familia, y la promesa que une a los Mikaelson: Por siempre y para siempre. Aunque ha sido calificado en incontables ocasiones como "noble" u "honorable", en realidad una descripción más acertada respecto a Elijah Mikaelson es que le es fiel a un código de honor personalísimo. Es un hombre de palabra completamente inquebrantable; sin embargo, de igual modo tiene condiciones para cumplir lo que ha señalado. Es cauto, reservado y precavido, además de que siempre planea con anticipación sus acciones, para poder tener una ventaja inicial en los asuntos en los que debe intervenir. En las batallas conserva por lo general la frialdad y la calma, para decidir la mejor manera de terminar con sus enemigos. La redención de Niklaus ha sido una de sus grandes motivaciones, además de -recientemente- la protección de su sobrina Hope, hija de Niklaus y Hayley Marshall.

► DEBILIDADES: Su familia. Tiene predilección por anteponer la táctica y la estrategia para resolver los problemas, pero llegado el momento no tendrá el menor reparo en terminar de forma abrupta con la vida de quien vaya en contra o dañe a los que aprecia. Su manera de ser, elegante y correcta, tal y como corresponde a un caballero, disimula al depredador: alguien que posee una mente fragmentada por sucesos del pasado. En el plano de las relaciones personales, aquellas en las que Elijah ha estado involucrado románticamente no han terminado de la mejor manera; la mayoría de las mujeres con las cuales ha compartido un sentimiento han perdido la vida por causa, directa o indirecta, de su medio hermano.

► CONEXIONES:
(Familiares) Es hijo de †Mikael y †Esther, nacido en el siglo X, y el tercero de siete hermanos. †Dahlia es su tía materna. Elijah es el hermano menor de Freya Mikaelson y †Finn Mikaelson; hermano mayor de Kol Mikaelson, Rebekah Mikaelson y †Henrik Mikaelson. También es el medio hermano mayor de Niklaus Mikaelson. Hope es su sobrina, hija de Niklaus y Hayley Marshall.
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DESENCUENTROS

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En realidad, había tratado de evitar las visitas al Barrio Francés. El simple hecho de oír los corazones que latían o escuchar la sangre fluyendo, me confundía entre sentimientos de ira, tal vez también de culpa, nublando mi juicio. Pero necesitaba despejarme, así que decidí salir de la mansión Mikaelson y dejar de lado, por algunas horas, los pensamientos sobre el presente, para reflexionar sobre el pasado.

A veces las respuestas ya están dichas, si las sabemos buscar en los acontecimientos que ya hemos experimentado. Cierto es que desde la tortura de Madre uno de sus efectos era la desconfianza desmedida, respecto a cada humano o sobrenatural en mi camino. Yo respetaba la vida humana; sólo cuando era necesario, entonces segarla era algo permisible. Y respecto a los sobrenaturales, mientras no se definieran diversas situaciones existía un tenso momento de tregua, si es que podía emplearse esa palabra.

Ahora todo era diferente. Las visiones de errores pasados que se remontaban a épocas lejanas no le habían dado tregua a mi espíritu desde que la muerte se había aproximado a Marcel, en desliz furtivo, envolviendo a su víctima y perdonándole la vida en el último instante, en el fondo del río y merced a haber bebido el suero de Lucien.

Y es que la estrategia siempre ha sido mi obsesión… no podría respirar y existir sin pensar en cómo adelantarme varios escalones en lo que podría ser el futuro de una situación determinada.

Pero todo había sido en vano. Mi fino sentido del oído no fue capaz de escuchar el resonar apagado y presuroso del latir del corazón de Marcellus, que había y debía haber muerto por mi actuar. No tenía elección. Pero sin que fuera consciente de ello, o que intentara preverlo, en el fondo del río que pensamos había sido su tumba, el latido del corazón del 'pequeño guerrero' crecía cada vez más fuerte, como si aquel órgano -inexistente ya en el pecho de mi víctima- fuera a estallar, haciéndose cada vez más rápido, cada vez más vigoroso, momento a momento, dando paso a la nueva existencia de Marcel Gerard y a la amenaza que ahora él representaba para los Mikaelson, un enemigo formidable con facultades que sobrepasaban a las de un Original.

Cierto, las calles de Nueva Orleans no eran el mejor lugar para caminar y reflexionar, habida cuenta de lo que enfrentaba nuestra familia en el presente. Absorto en mi meditación pero sin dejar de estar alerta, percibí la presencia de un vampiro. Involuntariamente, deslicé el pulgar sobre la cara interna de los dedos de mi mano derecha y reprimí el impulso de frotar suavemente mis palmas. Recuerdos recién desenterrados o alucinaciones convincentes. Demasiados siglos y mucha historia acumulada, en la que nunca cesaron el drama ni las traiciones, los engaños y asesinatos.

Bajo nuestro juramento, "por siempre y para siempre", los Mikaelson logramos un balance, pese a todos los contratiempos vividos a través de los siglos, para mantener el equilibrio y asegurar la supervivencia, para salir victoriosos de todos los obstáculos a los que nos enfrentábamos. Sin embargo, algunos secretos son más poderosos que la familia. En un lugar como Nueva Orleans, las ejecuciones y las traiciones se sucedían continuamente.

Reuní toda la templanza de la que aún era capaz, y me esforcé en no permitir que las visiones afectaran mi comportamiento. Con ese breve momento de cordura y tras dicho pensamiento, cesó el movimiento de mi mano derecha. Mi atención la concentré en el desconocido. En cuanto se mostrara, no dudaría en terminar con él. Matar no era algo que debiera hacerse a menos que fuera estrictamente necesario, pero tampoco eran días propicios para dudar. Miré al lugar exacto en donde debía encontrarse el sobrenatural, esperándolo.

La inmortalidad siempre incrementa las posibilidades de las coincidencias. Es una simple regla estadística. A mayor cantidad de tiempo, mayor cantidad de casualidades. O tal vez debería de llamarlas: "Causa y efecto". Si ha transcurrido el tiempo suficiente, por supuesto. Jamás te deshaces de tu pasado. Y el desconocido frente mí podría ser un enemigo... de aquellos que sobreviven como asuntos inconclusos de los días del ayer.
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