► FC: Danielle Campbell.
► EDAD: 18 años.
► ESPECIE: Humana.
► OCUPACIÓN: Brujería empática / Atención de la tienda de artículos de magia de Vincent Griffith en el Barrio Francés.
► RESIDENCIA: Antigua casa de sus padres.
► FORTALEZAS: Fuerte, implacable, sensible, fiel a los suyos, tenaz, decidida.
► DEBILIDADES: Testaruda, terca, ciega a los errores que comete, porfiada.
► CONEXIONES:
Figura paterna: Marcel.
Amigas: Camille, Hayley.
Amigos: Vincent, Josh.
Enemigos: Niklaus.
Espejo
▬
Marcel había traicionado a todos, aún en contra de mis deseos y de mis sentimientos por Kol, pero ¿qué podía hacer? Ahora era el enemigo, cosa que supe en el momento exacto que me enteré lo que le hizo a Kol. ¿Cómo era posible que lo dañara, sabiendo todo lo que él había hecho por hacerme feliz? Ya no importaba, debía regresar para salvar a Kol.
Había sobrevivido a este lugar, a costa de sufrimiento y escapando de los ancestros día a día. Recordando la compañía de los míos en este tugurio, en el que sólo podía estar por el pensamiento de que alguien antes que yo estuvo oculto ahí mismo.
Ya habían logrado marcarme una parte del castigo en la frente, pero no el total. Y al saber lo que le habían hecho a Kol y a sus hermanos debía volver, ayudar incluso a Freya y a todos a detener a Marcel. Marcel fue mi padre y mi guía durante años, pero lo que había hecho sólo por venganza era doloroso incluso para mí.
Decidí buscar el lugar de mi muerte, ese bar donde peleé por separar a Kol de los ancestros, y volver ahí mismo. Mi portal sería un espejo, el reflejo inverso de dicho espejo me serviría como puerta al destino que me había auto impuesto para poder ayudar.
Entré en cada una de las casas de los ancestros para conseguir los ingredientes que necesitaba para regresar, hasta tenerlos todos. Preparé el hechizo, ingrediente por ingrediente y escuchando el retumbar de los vidrios del bar por la búsqueda y captura que para mí preparaban los ancestros.
En el momento en que me habían encontrado el hechizo estaba hecho, así que decidí pasar a través del espejo, volviendo al medio de la misma guerra y pelear contra el que un día había sido como mi padre.
Del otro lado estaba Vincent esperándome; él había sido la razón de que el hechizo funcionara, pues abrió su lado para mí. Y ahí estaba, listo para recibirme en sus brazos cuando crucé a través del espejo en el bar.
Había sobrevivido a este lugar, a costa de sufrimiento y escapando de los ancestros día a día. Recordando la compañía de los míos en este tugurio, en el que sólo podía estar por el pensamiento de que alguien antes que yo estuvo oculto ahí mismo.
Ya habían logrado marcarme una parte del castigo en la frente, pero no el total. Y al saber lo que le habían hecho a Kol y a sus hermanos debía volver, ayudar incluso a Freya y a todos a detener a Marcel. Marcel fue mi padre y mi guía durante años, pero lo que había hecho sólo por venganza era doloroso incluso para mí.
Decidí buscar el lugar de mi muerte, ese bar donde peleé por separar a Kol de los ancestros, y volver ahí mismo. Mi portal sería un espejo, el reflejo inverso de dicho espejo me serviría como puerta al destino que me había auto impuesto para poder ayudar.
Entré en cada una de las casas de los ancestros para conseguir los ingredientes que necesitaba para regresar, hasta tenerlos todos. Preparé el hechizo, ingrediente por ingrediente y escuchando el retumbar de los vidrios del bar por la búsqueda y captura que para mí preparaban los ancestros.
En el momento en que me habían encontrado el hechizo estaba hecho, así que decidí pasar a través del espejo, volviendo al medio de la misma guerra y pelear contra el que un día había sido como mi padre.
Del otro lado estaba Vincent esperándome; él había sido la razón de que el hechizo funcionara, pues abrió su lado para mí. Y ahí estaba, listo para recibirme en sus brazos cuando crucé a través del espejo en el bar.
La magia no puede acabar
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-Kol!!
Fue el grito desgarrador que despertó a Davina en mitad de la noche. Había estado soñando con él y perderlo en sus sueños había sido como perderlo una vez más, su corazón se partió en mil pedazos al sentir como la sensación de su mano sobre la suya se alejaba de ella.
La noche aun estaba en su cenit y la conversación con Elijah giraba en su cabeza. Acaso ella podría ayudar como él decía, aun sabiendo que Marcel era el único padre que conocía. Familia... esa era la palabra enarbolada por los Mikaelson, familia, su familia estaba muerta y lo cercano a un padre quería muerto al motivo que tenía para sonreir, ese vampiro original de ojos oscuros y profundos que le daba tanto dolor de cabeza, como le derretía el corazón.
Ahora Kol era su familia, era lo único que le quedaba.
Se levantó y fue por los botones de rosa que tenía, debía esforzarse y volver al inicio por ella, por Kol y tal vez para salvar a Marcel. Pensó en todos los momentos pasados con Kol, los bailes en el barrio francés. Los paseos bajo las luces de neón. El Mardi Gras se acercaba y ella lo pasaría sola, si no podía recobrar su magia no podría tener a su amor de vuelta. Una lágrima cayó por su mejilla con todos sus sentimientos buenos y malos, de amor y pérdida. Era inútil, jamás podría hacerlo bien.
Abrió sus ojos y encontró la flor hermosa y perfecta entre sus dedos. Lo había logrado; ya era un inicio.
© HARDROCK
La noche aun estaba en su cenit y la conversación con Elijah giraba en su cabeza. Acaso ella podría ayudar como él decía, aun sabiendo que Marcel era el único padre que conocía. Familia... esa era la palabra enarbolada por los Mikaelson, familia, su familia estaba muerta y lo cercano a un padre quería muerto al motivo que tenía para sonreir, ese vampiro original de ojos oscuros y profundos que le daba tanto dolor de cabeza, como le derretía el corazón.
Ahora Kol era su familia, era lo único que le quedaba.
Se levantó y fue por los botones de rosa que tenía, debía esforzarse y volver al inicio por ella, por Kol y tal vez para salvar a Marcel. Pensó en todos los momentos pasados con Kol, los bailes en el barrio francés. Los paseos bajo las luces de neón. El Mardi Gras se acercaba y ella lo pasaría sola, si no podía recobrar su magia no podría tener a su amor de vuelta. Una lágrima cayó por su mejilla con todos sus sentimientos buenos y malos, de amor y pérdida. Era inútil, jamás podría hacerlo bien.
Abrió sus ojos y encontró la flor hermosa y perfecta entre sus dedos. Lo había logrado; ya era un inicio.
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Por siempre y para siempre
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-Habían pasado ya cinco años y era increíble como @PrincessHybrid_ había crecido. Davina se había mantenido en en contacto con #Hayley todo estos años, viendo admirada como la pequeña crecía, daba sus primeros pasos, sus primeras palabras y la bruja sólo podía imaginar lo diferente que sería su vida si viera todo esto con #Kol.
Pero no siempre uno tiene lo que desea y esa era una de las lecciones que Davina había aprendido pronto en la vida. #Marcel aterrorizaba a todos con la captura y tortura de Klaus. Ya pronto llegaría el aniversario de la misma y vampiros de todo el mundo llegarían a Nueva Orleans. Lo que calmaba a Davina era saber que Hope estaba a salvo con su abuela y que los Mikaelson en su totalidad reposaban en ataúdes en el sótano.
Había subido al sótano incontables veces, sin poder abrir el ataúd de #Kol; ella no era tan valiente como #Hayley, quien abría el ataúd de #Elijah sin preocupación y sabiendo que pronto tendrían su encuentro con ese fuego de esperanza en los ojos.
Para la bruja era diferente: volver de las garras de la muerte había sido más que difícil, pero ver a #Kol quien lo había provocado y a quien aún amaba era aún más difícil para ella. Pero había llegado el momento. Hoy sería el día en que los hermanos volverían a estar juntos, hoy le devolvería su familia a Hope.
#Hayley había conseguido todos los ingredientes para el hechizo y quedaron en verse en un almacén a las afueras de Nueva Orleans, lugar donde ella tendría el último ingrediente listo para el hechizo.
Salió temprano de su casa, dirigiéndose al lugar acordado. Entrada la noche llegó y encontró todo lo que necesitaba. Sin perder tiempo, dibujó el pentagrama que necesitaba en el suelo. Colocó las velas y preparó el antídoto. Pero era sólo el inicio. Comenzó a conjurar el hechizo que tanto tiempo había pasado perfeccionando, cuando escuchó un ruido. Las habían encontrado aún en ese anónimo lugar.
-Hayley, necesito tiempo.
Fue el único ruego de Davina, antes de seguir con la magia; de reojo vio salir a Hayley, para conseguir lo que le había pedido.
Era un hechizo desgastante y poderoso, pero no le importaba. Al igual que Hayley ella le había hecho la promesa a Hope de darle a su familia, así que prosiguió. El cansancio habitual y la debilidad llegaron a ella, pero siguió sin detenerse ante nada.
El antídoto estaba listo. Se lo aplicó a Elijah y a Kol, pero eso no acababa ahí. Tomó la daga con la que habían hechizado a #Rebekah y con esfuerzo desvió el hechizo, limpiando la sangre de la rubia original gota a gota, mientras Elijah salía en ayuda de Hayley.
Una vez terminada la purificación de la sangre de Rebekah, la bruja cayó exhausta sobre el suelo; las velas, al igual que su fuerza, se extinguieron. Lo había logrado: los Mikaelson estaban sanos y salvos. Todos menos uno y para él necesitaría recuperarse.
Su promesa estaba, después de cinco largos años, casi cumplida.
© HARDROCK
Pero no siempre uno tiene lo que desea y esa era una de las lecciones que Davina había aprendido pronto en la vida. #Marcel aterrorizaba a todos con la captura y tortura de Klaus. Ya pronto llegaría el aniversario de la misma y vampiros de todo el mundo llegarían a Nueva Orleans. Lo que calmaba a Davina era saber que Hope estaba a salvo con su abuela y que los Mikaelson en su totalidad reposaban en ataúdes en el sótano.
Había subido al sótano incontables veces, sin poder abrir el ataúd de #Kol; ella no era tan valiente como #Hayley, quien abría el ataúd de #Elijah sin preocupación y sabiendo que pronto tendrían su encuentro con ese fuego de esperanza en los ojos.
Para la bruja era diferente: volver de las garras de la muerte había sido más que difícil, pero ver a #Kol quien lo había provocado y a quien aún amaba era aún más difícil para ella. Pero había llegado el momento. Hoy sería el día en que los hermanos volverían a estar juntos, hoy le devolvería su familia a Hope.
#Hayley había conseguido todos los ingredientes para el hechizo y quedaron en verse en un almacén a las afueras de Nueva Orleans, lugar donde ella tendría el último ingrediente listo para el hechizo.
Salió temprano de su casa, dirigiéndose al lugar acordado. Entrada la noche llegó y encontró todo lo que necesitaba. Sin perder tiempo, dibujó el pentagrama que necesitaba en el suelo. Colocó las velas y preparó el antídoto. Pero era sólo el inicio. Comenzó a conjurar el hechizo que tanto tiempo había pasado perfeccionando, cuando escuchó un ruido. Las habían encontrado aún en ese anónimo lugar.
-Hayley, necesito tiempo.
Fue el único ruego de Davina, antes de seguir con la magia; de reojo vio salir a Hayley, para conseguir lo que le había pedido.
Era un hechizo desgastante y poderoso, pero no le importaba. Al igual que Hayley ella le había hecho la promesa a Hope de darle a su familia, así que prosiguió. El cansancio habitual y la debilidad llegaron a ella, pero siguió sin detenerse ante nada.
El antídoto estaba listo. Se lo aplicó a Elijah y a Kol, pero eso no acababa ahí. Tomó la daga con la que habían hechizado a #Rebekah y con esfuerzo desvió el hechizo, limpiando la sangre de la rubia original gota a gota, mientras Elijah salía en ayuda de Hayley.
Una vez terminada la purificación de la sangre de Rebekah, la bruja cayó exhausta sobre el suelo; las velas, al igual que su fuerza, se extinguieron. Lo había logrado: los Mikaelson estaban sanos y salvos. Todos menos uno y para él necesitaría recuperarse.
Su promesa estaba, después de cinco largos años, casi cumplida.
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